viernes, 8 de febrero de 2008

IN-Quieta

Soy inquieta en mi quietud, y mi quietud tan inexplorada hasta ahora, resultó no ser como me la imaginaba…se mueve como yo y se escabulle por los más inciertos recovecos. Sin embargo, este raro experimento de no ser remolino me regala una valiosa pausa que me torna frágil, que me obliga a enfrentar no sin poco susto mis nuevos empezares.


Empezares sola, empezares con otros, empezares inciertos…

Empezares fallidos, empezares eternos, empezares prematuros…

Empezares preñados de vida, de luz…hijos de la esperanza, de la fe ciega en el amor…

Empezares tan delicados que un suspiro podría romperlos…

Empezares que desafían las tormentas, que resisten, que sobreviven y se transforman…

Tantos empezares y es tiempo de cerrar algunas puertas. Es tiempo de empezar.

lunes, 28 de enero de 2008

Diversidad y Creación de Valor

Un nuevo post en el blog de Raúl Herrera me inspira una vez más a comentar sobre uno de los temas que más me apasiona: la diversidad o la diferencia como una de las mayores fuerzas creativas dentro de las organizaciones de nuestro tiempo.

Los comentarios de Raúl me hacen pensar en el modelo de reconciliación de dilemas creado por Fons Trompenaars cuyo trabajo se ha enfocado en cómo la reconciliación de las diferencias culturales puede convertirse en una ventaja competitiva en el mundo empresarial. Su modelo está basado en la integración de opuestos.

Lo que se desafía en este modelo es la lógica aristotélica de la que somos herederos en Occidente, la cual postula que las cosas no pueden ser y no ser, de la misma manera y al mismo tiempo. Lo que también se conoce como el principio de identidad. El modelo abre la puerta a la lógica integral o circular, inspirado en el pensamiento oriental, que dice: “las cosas pueden ser y no ser de la misma manera y al mismo tiempo”.

La lógica mecanicista crea una polarización y una confrontación innecesarias porque las cosas no pueden ser y no ser de la misma manera y al mismo tiempo. Así, cada quién presume poseer la verdad, “lo que es” y calificar al otro como la no verdad,”lo que no es”.

Con esta estructura de pensamiento, hemos generado intolerancia con la diferencia. Una tendencia a interpretar el mundo mediante dicotomías que califican a los unos de buenos y a los otros de malos: buenos los que coinciden conmigo y malos los que se atreven a criticarme; de amigos o enemigos, del eje del bien y del eje del mal (¿les suena familiar?).

El modelo de reconciliación de dilemas estratégicos de Trompenaars propone un diálogo, es decir, un flujo de ideas para construir sentido, para encontrar significados conjuntos, para construir procesos.

Apunta a:

La reconciliación de las diferencias tras el reconocimiento de las mismas.

La reconciliación de valores. Integración de opuestos.

Deja de lado la formula de "llegar a un compromiso" mediante la cual ambas partes deben sacrificar alguno de sus valores. La idea detrás de la reconciliación de dilemas es la integración de las diferencias, la fusión de opuestos. En lugar de ESTO-O-LO OTRO, se considera ESTO-Y-LO OTRO TAMBIEN.

Lo fundamental, metodológicamente hablando, es buscar los puntos de integración. Un pensamiento integrador rechazaría las polarizaciones.

Una investigación realizada durante unos veinte años en 50 países, (21 Leaders for the 21St century – How innovative leaders manage in the digital age, bajo la dirección de Fons Trompenaars), encontró que el estilo de liderazgo basado en la confrontación y la polarización ha sido la causa más importante de los conflictos del siglo XX. Siempre entre los opuestos, se encuentran las posibilidades más creativas de solución integrada. En este reconocimiento recíproco, que involucra una apertura mental, se puede empezar a tejer para encontrar una posición diferente.

La clave del pensamiento estratégico estaría en encontrar un punto integral que ofrezca una alternativa superior a las dos originales (y aparentemente opuestas), como plantea Raúl en su post. ¿Cómo integrar lo mejor de cada perspectiva? Este es el reto que se ofrece a los líderes del siglo XXI. En otras palabras: una capacidad para integrar que se aleja de todo dogmatismo.

¿Cómo potenciamos desde el coaching empresarial esta mirada que requiere de una gran amplitud para imaginar nuevos horizontes?


miércoles, 2 de enero de 2008

Cuenta, Baila Historias…Transforma en Movimiento. (En busca del ritmo absoluto)

¿El viento? Soy el viento, ¿El mar, la luna?, Soy el mar y la luna. ¿Lágrimas, dolor, amor, vuelos de pájaro? Soy todos ellos. Bailo lo que soy. ¿Pecado, oración, vuelo, la luz que nunca existió sobre la tierra ni el mar? Bailo lo que soy.
Isadora Duncan

Pum, pum...hay un ritmo en cada historia. Pum, pum...hay un cuerpo en cada sueño. Y en el aliento, palabra mágica que se las ingenia para significar respiración, vida, espíritu, alma, inspiración, alivio; hay ritmo, hay cuerpo y movimiento.

Los que nos hemos formado como coaches sabemos que nuestras historias viven en el cuerpo; y creo también que no sólo residen allí como manifestación corporal de la creación emocional-lingüística, sino que de igual forma surgen y se transforman en el movimiento.

Como seres lingüísticos y necesitados de sentido, somos cuenta-cuentos por naturaleza. Somos a la vez creadores y prisioneros de nuestras propias narrativas. El poder que convocan las historias es inconmensurable. ¿Qué revelan? ¿Qué indican? ¿Qué se esconde detrás?

Las historias siempre nacen simultáneamente con la emoción y el cuerpo. Una corporalidad muchas veces negada, no manifestada o reconocida. Emoción que la guía y la alimenta; que también la sabe seguir.

Estamos habituados a verlas únicamente en el lenguaje, a conversar prioritariamente con palabras. A menudo, en el coaching, experimentamos con el cuerpo o diseñamos una experiencia que pueda conectar al coachee con algo que subyace a la historia, que ofrezca otra perspectiva, para desde allí generar una nueva interpretación y quizá más tarde una nueva coherencia. Una nueva coherencia que requerirá de recurrencia y cuerpo para perdurar. ¿Es la nueva interpretación la que trae renovada corporalidad? ¿Es desde el cuerpo transformado por alguna experiencia que se genera la interpretación? Ambos, me parece a mí. Ahí, en ese dialogo, es que se crean las historias que nos mueven por la vida. En esa interacción, guiada por las emociones, no existe una relación causa y efecto, no en el sentido lineal de la manera que usualmente lo entendemos.

“Aprendemos sintiendo”, leo en el blog de Juan Vera y asiento. Jane Crossley y Fernando Morgado, en su libro “De fantasmas y demonios”, plantean que lo que nos caracteriza como especie no es la razón, ni el lenguaje, ni la biología; la diferencia fundamental con otras especies está en el ámbito emocional. Las emociones son nuestro motor. Nuestra capacidad de expresarlas en el lenguaje y el cuerpo, da pie a las historias que nos abren o cierran posibilidades, que nos llevan a vivir como seres libres o victimas, que nos permite ser artistas en la creación de nuestra propia vida. Y todo esto, en movimiento.

La creación de algo nuevo siempre va de la mano de un movimiento de ruptura. La innovación supone trasgresión. En el movimiento podemos desafiar las barreras del lenguaje pues por el cuerpo se escapa aquello que con las palabras no alcanza a salir. Sin embargo ese algo que aparece debe ser reconstituido, articulado otra vez en el lenguaje. Me refiero no a una reconstrucción lingüística y a una reconstrucción corporal de las emociones, sino a una reconstrucción “lingüística-corporal” de la emociones que sucede en dialogo, simultáneamente, en la cual la historia que surge no se acomoda de un ámbito a otro, se articula en sintonía.

El movimiento precede al lenguaje y la danza es quizá una de las artes más antiguas. En su origen, como expresión espontánea de la vida colectiva, la danza hacia posible participar en el sentido emocional de las sociedades. A medida que las sociedades se tornaron más complejas, la danza se tornó más sistematizada y su carácter espontáneo fue desapareciendo. Por eso hay quienes hoy están convencidos de que no saben bailar…pero es como si dijeran que no saben sentir.

Isadora Duncan, considerada la madre de la danza contemporánea, y conocida también como una de las bailarinas de Nietzsche, por inspirarse en los trabajos de éste para crear su visión de lo que la danza puede y debe ser, irrumpe transgresoramente en el mundo de la danza estableciendo un vínculo entre el antiguo origen de la danza y la sociedad contemporánea. Buscaba...“aquella danza que pudiera ser la divina expresión del espíritu humano a través del movimiento corporal”

A lo niños de su escuela les decía:
Escuchen la música con sus almas y ahora, mientras escuchan, ¿no sienten dentro de ustedes mismos a un ser interior que se despierta y que les hace levantar la cabeza, elevar los brazos y marchar lentamente hacia la luz?

Contaba que a partir de la primera lección...“el niño más pequeño comprendía que todos sus movimientos y que sus andares mismos poseían una fuerza espiritual que no existe en los movimientos nacidos del ser físico o creados por el cerebro

Sin embargo, también se lamentaba de que, en estos mismos niños, según iban creciendo…“la influencia contraria de nuestra civilización materialista mataba aquella fuerza natural, y perdían su inspiración..."

Atrevernos a jugar, a ser niños, a recuperar el asombro, es indispensable para nuestros nuevos aprendizajes. Y también lo es no olvidar tampoco que el adulto que somos es un ser constituido en el lenguaje, cuya recursividad crea realidades y le permite modelar su identidad y el mundo en que vivimos, crea ser y por lo tanto es acción. Las historias de los niños pequeños siempre son representadas, actuadas, bailadas. Van descubriendo el mundo de las palabras, y también lo exploran desde su corporalidad. Todavía no han divorciado estos dos aspectos, lo sistemas de educación tradicionales se encargarán de eso.

Alguna vez escuché a Julio Olalla decir que el punto de encuentro de los dominios, en donde surgen las coherencias, era un misterio. ¿Es el lugar del Alma? ¿Del espíritu humano del que habla Isadora? Yo creo que allí existe un ritmo. El ritmo de cada ser que encaja de alguna forma con el ritmo del cosmos. El Alma tiene ritmo. Y buscamos sintonía entre nuestra universalidad y nuestra singularidad.

El poder de la imaginación, los sueños, la fantasía, es tremendamente transformador y movilizador para los seres humanos. La creación artística revela aspectos del ser (alma, psyche, espíritu.) que no se manifiestan de otra forma. Lo sabían Freud y Jung, entre otros, que dedicaron importante parte de su trabajo al estudio de la literatura. Es el espacio de las emociones.

Cuando conozco a alguien por primera vez siempre le pido que me cuente una historia; es un habito que tengo desde niña. Verdadera, inventada; cualquier historia de su vida. No es la trama la que me interesa; es la emoción que aparece y me conecta a mí también con el alma de esa persona, es lo que le pasa cuando cuenta lo que le importa, lo que sueña, lo que duele y me descubro yo también ahí…en el ritmo que compartimos.

Contar cuentos, inventar historias, es un ejercicio que utilizo a menudo con mis coachees. Les pido a veces que las bailen en silencio y luego que las narren mientras bailan. Siempre cambian. Buscan el ritmo de sus historias, que se sintonicen el cuerpo y las palabras. ¿Cómo calzan? ¿Se sienten auténticas? ¿Cambia mi cuerpo? ¿Cambia el cuento? Encuentro en mi cuerpo la palabra y la palabra se transforma en mi cuerpo, en movimiento.

Duncan definía el movimiento basado en leyes naturales y espirituales más que en consideraciones formales del espacio geométrico. Fue la primera en bailar con el cuerpo entero. Ella enseñó la continuidad en el baile y la fluidez.

El baile provoca que nos tornemos observadores y actores de nuestra expresividad y actitud, la toma de conciencia de estos aspectos permite ampliar las relaciones que definen nuestra propia realidad. En la expresión corporal, la unidad Pensamiento-Emoción, o sea, nuestra forma de pensar, deja de estar limitada por nuestras opiniones siendo superada por la totalidad de la expresión, y nos permite rearticular las historias.

Ezra Pound, poeta estadounidense, creía en la existencia de un ritmo absoluto. Decía que el poeta debía buscar el ritmo que correspondiera a la emoción que quisiera expresar. Expresión singular que surge de una expresión total, que abarca todas las expresiones y está disponible en el alma humana.

En la escuela de arte de la Bauhaus (principios del siglo XX), que intentaba redefinir y renovar el concepto de arte y de arquitectura para adecuarlo a las exigencias de los nuevos tiempos en encontramos el mismo concepto. Su objetivo era transformar una sociedad escindida entre lo privado y lo público, el exterior y convertirla en una sociedad orgánica a través de la obra de arte total. Ahí se despierta el ritmo absoluto de las cosas.

Somos predestinados y somos creadores. Somos artistas. Tenemos la llave. Y otra vez concuerdo con Juan, la felicidad se construye y ….la felicidad se baila.

En esta comunidad también construimos nuestras historias…y ahora ¿bailamos?

viernes, 28 de diciembre de 2007

En la playa…muy temprano



Me siento aquí a espiar al sol. Mientras me hipnotizo con el reventar de las olas, pillo el primer rayo de luz que cae sobre la playa

Es ese instante, en el que se ilumina la arena,ese parpadear, el que estaba esperando

Imagino todas las cosas mágicas que pueden salir de ese instante

Pienso en el artículo que tengo que escribir, el taller que tengo que preparar, la pila de libros que traje para leer…

…y hasta ahora tengo 2 cuentos para Camilo y Daniela, y una canción de cuna para Mauricio. Porque lo niños insisten en que a los bebes hay que cantarles primero y sólo después empezar con los cuentos.

Se acordarán ellos mejor que yo. A ellos, yo los hacía bailar.

Pienso que tal vez sí tengo en estos días el alma a flor de piel, que ando olfateando cada momento…

…pienso en ti, que te escondes, que nunca estás ni aquí ni ahora. ¿Serás alguna vez rayo de luz intermitente en alguna playa?

Suéltote aquí en la orilla
Sóplote hasta el otro mar
Encuéntrote en el año nuevo
Salúdote en otro empezar.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Camilo, la luna, las palabras y la espera de Mauricio




Mauricio llegará pronto. Lo esperamos todos. Descansa, más bien chapucea, en el vientre de su madre; mi cuñada.
Camilo y yo, en la playa, nos lo imaginamos; su primo, mi sobrino. Jugamos a tirarle preguntas al mar.
-Es un viejo sabio, le explico
-Si escuchas atentamente, nos contará una historia.

Y así es que nos regala una. Me la repite Camilo, que a sus seis años escucha mejor que yo.
Es de peces que ríen y de la luna que se zambulle hasta la mitad a medianoche. El agua fría aparentemente hace que salga disparada hasta tan alto; tiene algas que le cuelgan y alguna estrella de mar.

De pronto, Camilo abre esos ojos enormes que casi ocupan la mitad de su cara, me mira y pregunta:
-¿Puedo guardar las palabras?
-¿Guardar? ¿Para que no se escapen?, contesto, haciéndome la graciosa.
-No, guardar como cuando recojo los juguetes.
-¿Para qué?
-Dije palabras que hacen mal y las quiero quitar, las quiero volver a guardar.

Le ha dicho a su hermana que no la quiere y la ha hecho llorar.

Mi hermoso sobrino aprende que hace cosas al hablar, se sorprende y asusta del efecto de sus palabras.

¿Y qué hacer ahora que ha dejado salir palabras que duelen? ¿Las puede devolver? Lo dicho ¿Dicho está? ¿Puede desdecirse?

No tiene paciencia para reflexiones adultas, o adulteradas, y sale corriendo a abrazarla y llenarla de besos. Daniela se carcajea. Hace rato que ha olvidado los sinsentido de su hermano.
Lo que los une está aún más allá de las palabras.
Me enternecen mis sobrinos que en 20 minutos se volverán a pelear.

Yo escribo esto para no olvidarme de lo sencillo que puede resultar el amor.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Life is messy (La vida es…desordenada, desaliñada, enredada…o un revolú)


Experiencias que nos transforman

"Whoever knows what our hearts will want? Who can defend themselves from it?"

¿Quién sabe lo que querrán nuestros corazones? ¿Quién puede defenderse de eso?

Lo dice Nelle Harper Lee, escritora reconocida y amiga de toda la vida de Truman Capote, en la película Infamous que aborda la experiencia del autor durante los cuatro años que se dedicó a escribir In Cold Blood (A Sangre Fría), una novela que marca un hito en la literatura estadounidense pues utiliza por primera vez técnicas reservadas para la ficción en el recuento (un nuevo estilo de reportage, como lo llama él en la película) de un hecho verídico (los asesinatos de una prominente familia, en Kansas, 1959) haciendo caso omiso de los limites estrictamente observados hasta entonces. El libro resulta un éxito rotundo…el hombre que queda después de la experiencia no vuelve a ser el mismo.

Capote parte con una idea, o por así decirlo, una cierta intención sobre lo que se propone lograr y cómo. Observa e interactúa con sus "sujetos" manteniendo una distancia que cree le garantiza la objetividad; sin emociones. Está poco preparado para lo inesperado que resulta conectar con el alma de otro ser humano; uno con el que jamás habría imaginado tener tanto en común…un asesino. Surgen el amor, odio, resentimiento, rechazo, confusión, culpa, amistad, tristeza…un torbellino de emociones que lo noquean y desafían a su entendimiento.

Y en la vida, así pasa. A veces, por el camino nos cruzamos con personas o situaciones que no estaban agendadas; que parecieran no tener cabida en los espacios que tan celosamente hemos construido. Sin embargo, algo nos llama…¿nos tienta?, algo llega que amenaza el orden, la razonabilidad, nos asusta no saber a dónde nos puede conducir. ¿Qué hacer? Salir corriendo en dirección opuesta es una opción. Pero también podríamos quedarnos a descubrir qué sucede si en lugar de temerle a los deseos del alma (o el corazón) los reconocemos como parte de nuestro devenir, de nuestro aprendizaje, del ser que nunca acabamos de definir. Sin miedo, sabiendo que también podemos optar, escoger, tomar decisiones y hacernos cargo de nuestras acciones; que no somos victimas de los designios caprichosos del alma…somos almas que se transforman con otras en un maravilloso enredo que llamamos vida.

martes, 4 de diciembre de 2007

El Viaje “Google Earth”


Partimos en un viaje “Google Earth” el viernes por la mañana. Una coach y un coachee madrugadores se encuentran a las 8:30 hrs.; quizá es muy temprano para empezar a ser cuerdos. Con nuestros cafés en mano nos propusimos salir de la minera y proyectarnos mucho más allá, a mirar de más arriba, con mayor amplitud...a ver qué encontrábamos. Para los astronautas recién iniciados el mundo se ve como una pelota azulada muy hermosa, muy confusa. Más aún si intentamos una pirueta de inspiración estructuralista simultáneamente sincrónica y diacrónica que nos ayude a contextualizar los quiebres. Con cierta distancia podemos apreciar los aspectos histórico-evolutivos (diacronía) que dan cuenta del fenómeno que somos, y a medida que nos acercamos a través de fotos que van revelando nuestra posición con creciente nitidez, vemos la posibilidad que somos en determinado momento en el tiempo (sincronía). Perspectivas histórica y estructural, las llama Echeverría. ¿Qué viste? Pregunto yo. ¿Te sirve? Sonríe y dice: “Ahora me hacen sentido muchas cosas, y también se me descolocan otras. No sé si me gusta.” Noto el brillo en sus ojos, siento lo mismo que él. Tenemos nuevas preguntas.

A mí me impresiona profundamente que la mirada estructuralista que está en la base de mi formación lingüística pueda proyectarse de esta manera. Somos seres lingüísticos, no cabe duda. Sin embargo, me recuerda también con una banderita de alerta que el enfoque estructuralista clásico tiende a estudiar al ser humano desde fuera, y no desde dentro, sostiene que los sentidos engañan, y por lo tanto la comunicación se debe estudiar mediante la construcción de estructuras lógicas, que permitan descubrir las interrelaciones creadoras del sentido y las reglas que constituyen a las normas sociales. El estructuralismo marca límites claros. Reviso mis notas y no me parece raro que, a pesar de que esa no es la propuesta ontológica, la defensa por el rigor, por preservar la coherencia del discurso ocurra en este punto de la presentación de Echeverría...sin duda, arrastramos residuos metafisicos...sí, me parece coherente la propuesta de que las cosas deben probarse en su propio dominio, y ese filtro todavía no me acaba de convencer.

Yo a veces no entiendo nada. Juego a conectar los puntos sin seguir la numeración. El enfoque estructuralista me refiere extrañamente al modelo de la ESPT. El Flujo Primordial y la manifestación específica que somos de esa fuente. ¿Qué nos sirve?¿Qué tomamos?¿Qué dejamos? ¿Cuáles son los limites?

domingo, 2 de diciembre de 2007

Mi Bellota: Salir del Espacio Chico



Reflexionando sobre el II Encuentro de Coaching–Chile que se celebró la semana pasada, me aparece la figura de un monito que sale en la película La Edad de Hielo. Es una ardilla que se llama Scrat y vive obsesionada con su bellota, la que constantemente se le escapa. Patricia May habló de su búsqueda, de las preguntas que la habían inspirado en sus investigaciones. Resonaron en mí las mismas inquietudes; recordé las preguntas maestras que desde chica susurraban en mi oído. He buscado, cómo he buscado…en la lingüística, en la traducción, en la antropología, en la psicología, en la comunicación, en los estudios interdisciplinarios, en la literatura, en la poesía, en el movimiento…y siempre con la sensación de que tenía la bellota por un momento y de pronto se me escurría entre las manos. Algo faltaba, algo que sentía que estaba ahí, algo que integrara todo lo que veía intrínsicamente ligado y no podía explicar. Faltaba el Alma.

Desde el coaching veo con cierta distancia lo que ha sido mi camino y me admira ver la coherencia, la interrelacionalidad de lo que a veces se sentía como estar vendada dando palos al vacío. Siento que llegué por la senda que tenía que llegar, que traigo todo lo que he sido y voy siendo…que lo puedo poner al servicio de otros.

Me queda de Rafael, la necesidad y la importancia de reconocer de dónde venimos, de cuáles son nuestras raíces profundamente soterradas en los fundamentos del pensamiento occidental. La base biológica y el techo ético entre los que se encuentran los dominios del lenguaje, el cuerpo y las emociones, que definen lo que es posible para cada ser humano. Los ejes emocionales desde los que experimentamos el devenir, la prioridad de la acción. Sobretodo me queda la importancia de la mirada sistémica y la pregunta de cómo hacer que el cambio sea sustentable.

De Julio me queda el profundo respeto y cuidado por las personas, la urgencia de hacernos cargo de nuestra casa, de nuestro planeta. La inspiración para salir de mi/nuestro espacio chico e ir más allá de las transformaciones personales. Me queda la sensación de gran apertura, de poder buscar también en otros lugares sin caer en un rigor que pueda sonar a fundamentalismo.

Me quedan varias sensaciones del encuentro, me quedan las caras, las sonrisas, las miradas, las emociones. Me queda el asombro. Más que nada me quedan preguntas. Preguntas que mueven.

Tengo la impresión de que se acerca una etapa muy productiva y quiero hacerla valer. Agarrar mi bellota y salir del espacio chico.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Noviembre



Noviembre vino y se fue. Trajo y se llevó tantas cosas. Lo siento otoñal como en el hemisferio norte y también primaveral como en el hemisferio sur. Transformación. Pérdidas y Ganancias. Honro lo que se ha ido y espero con el corazón abierto lo que ha de llegar. Un poema hermoso y una traducción que no le hace mérito (mía, por supuesto)

November

There is wind where the rose was,
Cold rain where sweet grass was,
And clouds like sheep
Stream o'er the steep
Grey skies where the lark was.

Nought warm where your hand was,
Nought gold where your hair was,
But phantom, forlorn,
Beneath the thorn,
Your ghost where your face was.

Cold wind where your voice was,
Tears, tears where my heart was,
And ever with me,
Child, ever with me,
Silence where hope was.

Walter de la Mare
(1873 - 1958 / England)

Noviembre
Ahora hay viento donde la rosa estaba,
Hoy hay lluvia helada donde dulce hierba crecía,
Y nubes como ovejas
Se derraman sobre la profundidad
Hay cielos grises donde la alondra volaba.

Ya no hay calor donde tu mano estaba,
Ya no hay dorado donde tu pelo reposaba,
Solo la aparición, desolada,
Debajo de la espina,
Tu fantasma donde tu rostro habitaba

Viento frío donde tu voz estaba
Lágrimas, lágrimas donde mi corazón se hallaba,
Y siempre conmigo,
Niño, siempre conmigo,
Silencio donde la esperanza
alguna vez moraba
Walter de la Mare
(1873 - 1958 / Inglaterra)

domingo, 25 de noviembre de 2007

De Tereques y Cosas: Reconexión y Ruptura



De vez en cuando vuelvo a encontrarme con mis tereques, cachivaches…objetos que han sobrevivido los constantes cambios de mi vida. Aparecen en momentos de ruptura, me reconectan con quién he sido, me revelan la medida de mi devenir. Reconexión y ruptura van de la mano; movimientos aparentemente contrarios, complementarios y necesarios para crear algo nuevo.